martes, 13 de octubre de 2009

Tu simple presencia.

Ella pudo elegir. Yo no. Yo quedé prisionera de tu sonrisa, esclava de tus ojos y presa de tu corazón.

En realidad, no me arrepiento, pues es como vivir un sueño en mitad de una pesadilla. Tu sola presencia me calma. Y tu silencio es una nana tranquila, que me adormece al escucharla, con la certeza de que al despertar, no estaré sola.

Y ver tu mirada entre los ojos de la gente... Una delicia. En apariencia normales, pero en ellos se esconden mil secretos y pensamientos que deseo que un día puedas compartir conmigo.

¿Es esto una declaración?

1 comentario:

  1. Yo opino( y espero en no hacer mal en ello) que sí, es una decclaración, y muy buena por cierto.
    Se ve que alguien te quita el sueño:)
    Saludos

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