martes, 8 de diciembre de 2009

Destello De Felicidad

A veces uno se da cuenta de que ya no importan las palabras hermosas ni los bellos textos, que no te van a ayudar. Ni las sonrisas, miradas o caritas lindas. Nada. Nada porque aquello que se anhela no es para ti. No correspondido. Pero, obviamente, no te quieres dar cuenta de ello y albergas esperanzas. Y cuando te quieres dar cuenta, la esperanza te mata.
Tanto lo quisiste, tanto lo añoraste, tanto lo buscaste en sueños, que un destello de luz se abrió en el corazón y lo iluminó. Pero ahora, ¿donde está? Desapareció.

Aquello que fue Un Destello De Felicidad, cada mañana brillante, llevándote con alegría hacia la meta y el júbilo, ya no está.

Lo que quiero decir... Que cada uno eliga su significado. Yo ya no tengo nada que perder. ¿Puede sonar desesperado...? Quizá lo estoy. Pero seguiré buscando mi Destello De Felicidad, y cuando lo encuentre, ¿quién sabe? Quizá lo abraze, quizá lo regañe, quizá lo mate, quizá llore...