jueves, 25 de marzo de 2010

Reflexión.

No sé ni porqué me molesto en escribirte esto.
En serio.
Creo que será otro futuro borrador que acabará en la papelera. Es que... No se. No soy muy dada a escribir cursilerías que puedan de algún modo """"""enternecer"""""" tu corazón. ¡Bah! ¿Pero que estoy haciendo? Si no soy capaz ni de contarle nada a un trozo de papel, ¿que puedo esperar de mi misma? Pues, vale, supongamos por un momento que fuera a escribirte (y bien) mis emociones. ¿Debería empezar por el principio?
No seas tonta, ¡vas a empezar por el final!
Heyy... Tranquila. Dios, que suscepitble soy. Entonces el principio. Pues sinceramente, no me acuerdo de cómo me enamoré. Puedo recordar detalles insignificantes de lo que sea, pero esto... El amor es el amor, ¿o esto es encaprichamiento?
¿Encaprichada tanto tiempo? Lo dudo, bonita. Estás E-N-A-M-O-R-A-D-A. ¿Te lo repito?
Mmm... Creo que no. Mira, mejor lo dejo, porque me voy a echar a llorar...
¿A llorar por qué?
Si no soy capaz de recordar cuándo empezó todo, ¿cómo voy a pretender desenterrar el secreto?
No lo desentierres. No lo escribas. Esta tontería ha de quedar como el mas sencillo tesoro en un cofre de tres cerraduras.
Pues buenas noches.
Hasta mañana, boba...
Grmplzfhuz.
... Mañana dan las notaass...
¡Cierra el pico!

2 comentarios:

  1. Yo creo que si estás tan confusa, tan dudosa, tan susceptible es que sí que quieres a esa persona pero quién sabe.
    Buen texto, saludos

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  2. Pues es complicado desentrañar cómo empezó todo, cómo te enamoraste y ni siquiera una misma sabe si es enamoramiento o capricho, eso es algo que se sabe con el tiempo, volviendo atrás la mirada, pero si gozas y sufres en la misma medida, quizás sí, quizás sea amor verdadero, en cuyo caso: lucha por él, no dejes que pase a tu lado sin retenerlo. Otro beso, mi querida niña y feliz semana santa y qué esas notas sean buenas, muy buenas.

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