jueves, 3 de diciembre de 2009

Espejo

El era hermoso. Su mente, un palacio de cristal; puro, complejo. Se reía con las luces del alba. Era simpático, alegre, divertido... Sabía cuando callar y cuando decir "no". A veces le salía un tono arisco, pero siempre que podía lo evitaba, ofreciéndote una sonrisa.

Ella era guapísima. Sus cabellos eran largos y brillantes, cobrizos. Tenía unos ojos verdes como las primaveras jóvenes, y unos labios como las cerezas de ésta. Alta y delgada cual junco, ágil, delicada. Sus dedos trenzaban coronas de nieve, que luego adornaban su cabeza.

Desde luego ha diferencia. Es como un espejo. Sonríes desde un lado. Te sonríen desde el otro. Ves la diferencia... Y te preguntas qué lado será mas hermoso.