martes, 8 de marzo de 2011

Itsumo.

¿Sabéis un mal día de esos..? ¿Pero un muy, muy mal día..? Pues es el que he tenido yo hoy. De verdad, lo estoy pensando ahora, ¡Y PÉSIMO DE VERDAD! Una serie de problemas y cosas desagradables; hechos.
El primero y por el que llevo preocupada una temporada, es por mi abuela paterna. Se llama Mercedes, pero la llamamos "Cheres", y está en el hospital. El problema se remonta hace más de un año, con problemas de circulación y pulmonares y del corazón. Pero naaaaaaaaaah, no era nada. Que va.
Por los problemas de las piernas (mala circulación) se le crearon úlceras, y por ellas, le entró una infección. Aparentemente se la curaron, pero, DEMONIOS (--------), ¿NO PUDIERON MIRARLE LOS DEMÁS PROBLEMAS O QUÉ? (-------)
Panda de incompetentes (------), y éso que son asturianos. Mi padre dijo que no es lo mismo un problema en el banco; donde pides disculpas y ya está, que un problema en el hospital, donde ¡uy!, se murió. Je..Je.. Jee.. (------)
Pues eso; y el martes pasado la llevaron a toda leche (------) al hospital, por que la infección le había llegado a los riñones. Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen, señooores, ¿un premio? (-----)
Claro, mi padre como un loco cogió un vuelo hacia Asturias, y allí lleva toda la semana; mi abuelo, buéh, todavía no he hablado con el, pero no anda de parranda, precisamente. A mi hermano pequeño (sí, tengo un pequeño parásito rondando por casa) , no se le dice nada, o se le dice y se le minimiza el daño. (------)
Que rabia. (---)
Demasiada. (-----)
Y yo, claro, aguantando el tipo como puedo, que el otro día me puse a llorar ante una lata de espárragos en conserva. ^^ es lo que hay, ¡PERO NO LO PIENSO ACEPTAR! (----)
Ésa es otra, por supuesto, no hago y me siento ASQUEROSAMENTE INUTIL (----). Pero bueno, aquí, ayudando con la moral y eso, una se resarce un poco.
Ni siquiera la música japonesa que no entiendo me alegra el día. Miku y demás, señores.
No he añadido palabrota alguna, las he sustituido por los (----) que veis, porque estoy demasiado indignada como para rebajarme a ese nivel. Nadie se merece que yo escriba esto quejandome de mi mal día, y encima tener que aguantar mi mala educación pasajera (que no siempre xD).
Hala, ya me relajé un poco.
Gracias por leer.

sábado, 26 de febrero de 2011

Nunca habéis sentido la felicidad suprema..?

Porque yo sí. Con una simple carcajada que te deja sin aire. Con una mirada que lo dice todo, y que luego apartas con vergüenza. Con un abrazo de un amigo. Con la sonrisa de alguien que no tiene nada más que darte. Con una canción que nos haga recordar. Con unos susurros que conspiran en una de esas llamadas "fiesta de pijamas". Con un sms de tu madre. Con una cara graciosa de un duende que resuena entre pasillos. Con un post donde no digo nada, y vuestros comentarios después. Con una frase épica de quien menos te lo esperas. Con una barbacoa en pleno invierno.
***
Cada persona se siente bien con pequeños detalles; o, bueno, también hay gente exigente que prefiere los grandes "espectáculos". Yo sonrío con mucha frecuencia, todos los días, pero cuesta tanto encontrar un momento que valga la pena... Por eso, cuando los encuentro, (como los mencionados anteriormente, y más) los atesoro y los disfruto todo lo que puedo. Haced lo mismo, sed siempre felices.

viernes, 4 de febrero de 2011

Otra forma de decir que te quiero.

Imaginaos, por un momento, una pequeña isla en medio del mar. La isla no tiene vegetación ni fauna, es sólo roca desnuda a la intemperie.
La roca y el mar siempre se tocan, están juntos.
A veces, cuando hay tormenta y el viento arrastra sombras, el mar se abalanza sobre la roca, cubriéndola por completo, no la deja respirar. Ella sonríe.
Sin embargo, cuando ninguna fuerza obliga a hacer nada al mar, éste deja en paz a la isla, sin preocuparse por ella en absoluto, puesto que no se va a mover de allí. Es en esos momentos cuando se siente más sola que nunca, aunque el mar siga tocándola.
Ambos están ahí desde el inicio de las cosas y estarán hasta el fin del mundo, juntos.

***

La roca debería aceptar la soledad que llega en tiempos de calma, y a no depender tanto del mar para alcanzar la felicidad; a sonreír menos y callar más.
El mar, por el contrario, apreciar lo que tiene y cuidarlo, porque ningún tesoro es eterno, y hacer notar que ella no está sola.
Ambos juntos no son lo que uno solo. Por separado no valen nada.
Darse cuenta de lo que tienen a lado y apreciarlo en todas sus formas y estados.